Qué hacer y qué visitar en las Médulas

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Visitar Las Médulas, en la provincia de León, es recorrer un paisaje único en el mundo que  debe su peculiaridad orográfica y paisajística al sistema de minería utilizado por los romanos para extraer el oro. El procedimiento utilizado se denomina ‘Ruina Montium’ y era, como casi todo lo desarrollado por sus ingenieros, un increíble esfuerzo de ingeniería ya que se basada en desviar el curso de los ríos de los Montes Aquilianos para llevar el agua, por cauces artificiales, hasta unos depósitos en la parte alta de las montañas, desde donde se de dejaba que corriera con toda su fuerza, horadando las montañas. Los mineros, después, remataban la faena aurífera.

El característico paisaje dejado en Las Médulas por este sistema ha merecido la consideración de Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO, a la que se suman las de Bien de Interés Cultural, por su valor arqueológico, y las de Monumento Natural y Espacio Cultural.

Las Médulas fueron consideradas la mayor mina a cielo abierto del Imperio Romano

El diálogo que hoy vemos al visitar Las Médulas entre las paredes rojas y los bosques -renovados tras siglos de parón minero- es único en el mundo. La piedra y la madera se alternan en un paisaje cultural que invita a imaginar, a reflexionar, a viajar en el tiempo. El silencio y los colores puros, la textura de los árboles y los agujeros excavados a golpe de agua y de pico son un legado extraordinario que recibe su nombre, Las Médulas, del pueblo que descansa a sus faldas, repleto de productos típicos, habitaciones para peregrinos y centros de interpretación.

La región de León en la que se ubican Las Médulas -Villafranca del Bierzo- ha tenido una gran importancia geoestratégica desde antes, incluso, de los romanos, aunque con ellos se consagró como uno de los nudos gordianos de las comunicaciones peninsulares, circunstancia que se ha mantenido gracias, sobre todo, al Camino de Santiago, en el que Villafranca del Bierzo juega un papel singular.

Hoy, además de los peregrinos, numerosos caminantes aprovechan las rutas de senderismo que cruzan el paisaje cultural de Las Médulas, señalizadas con piedras que fueron parte del sedimento que los romanos retiraban una vez excavadas las laderas de las montañas. A su alrededor, robles, carrascas, encinas y castaños son las razones por las que hay que visitar esta zona de León en primavera o en otoño, a caballo de las cuales, los perfiles colorados de Las Médulas explotan a la luz del sol. Si el tiempo acompaña merece la pena ascender hasta el Mirador de Orellán por el camino del Canal de Peña Escribida, desde donde se tiene una de las mejores panorámicas de este paisaje Patrimonio de la Humanidad.

Villafranca del Bierzo y su Puerta del Perdón

Villafranca del Bierzo es una buena base de operaciones desde la que visitar Las Médulas. Además, esta localidad leonesa está considerada la ‘Pequeña Compostela’, dado que en ella se encuentra la única Puerta del Perdón alternativa a la que los peregrinos deben cruzar al llegar a Santiago de Compostela, que no es, por cierto, donde termina el Camino de Santiago.

En Villafranca del Bierzo hay que deambular con calma. En lo alto, el Castillo, privado, y la iglesia de Santiago, junto a un par de albergues de peregrinos, van situando al viajero que quiere, al día siguiente, llegarse hasta el Patrimonio de la Humanidad de Las Médulas.

En el otro extremo de la Plaza Mayor descansa la iglesia de San Nicolás, antiguo colegio y seminario de la Compañía de Jesús y de los Padres Paules; otro recuerdo pétreo de la importancia espiritual de la zona.

Un poco más abajo, pero también dominando Villafranca del Bierzo, la iglesia de San Francisco, antiguo monasterio todavía rodeado por su aura de edificio poderoso, de vértebra espiritual y económica de un territorio en el que los Templarios, por si fuera poco aliciente visitar el Patrimonio de la Humanidad de Las Médulas, dejaron aquí. Uno de los aspectos más curiosos de la iglesia de San Francisco, y que pocas veces se puede ver, aunque fuera una costumbre más extendida de lo que imaginamos, es que sus ventanas están cerradas con láminas de alabastro, que protegían del frío pero permitían pasar cierta claridad con la que iluminar las estancias. En ocasiones también se usaban pieles curtidas y amarradas a los marcos.

Dónde dormir en Las Médulas

La Iglesia de San Francisco es uno de los lugares de interés en Villafranca del Bierzo, muy cerca de Las Médulas.

El Parador de Villafranca del Bierzo está muy bien situado y es uno de los Paradores desconocidos del Camino de Santiago; las habitaciones son cómodas y las instalaciones, modernas, prácticas y perfectas para descansar después de un día de expediciones culturales por los alrededores de Villafranca del Bierzo.

El Centro de información de Las Médulas

Merece la pena detenerse para consultar la información que suministran, recorrer los paneles informativos y las maquetas y orientarse sobre las visitas guiadas al Patrimonio de la Humanidad de Las Médulas, para cuya interpretación -fundamental para valorar su importancia histórica y arqueológica- se necesita cierta orientación. Como recuerdo, resulta curioso conseguir algún ‘pin’ de ‘Medulín’, la mascota de Las Médulas.